Los acuciantes problemas económicos por lo que pasan las Instituciones Gallegas, producto de la crisis generalizada en el país, hace que nuestros sueños y proyectos de futuro de grandeza, se vean postergados (en el mejor de los casos) ya que otras, lamentablemente, serán por siempre sólo utopías.
Nuestros gastos se ven reducidos a la mínima expresión. Todo lo que depende del esfuerzo personal está cubierto con creces por los miembros de la Comisión Directiva, los que tienen la mejor buena voluntad para desempeñar todo tipo de tareas que signifiquen costo alguno para la Institución. Nuestra asistencia a Gallegos necesitados es diaria y personalizada, tanto de Conserjería Laboral de la Xunta de Galicia como del Consulado Español ya que vamos a sus hogares, para informarlos de todas las ayudas a las que tienen derecho; rescatando del olvido a muchas personas que con distintas discapacidades se sentían marginadas ya que nadie se había ocupado de ellas. Además de hacerles los expedientes y tratarlos con el respecto que se merecen, luego los llevamos por mano al organismo que corresponda, para asegurarnos que no corren el riesgo de perderse, si son enviados por correo. Esta dedicación exclusiva para con nuestros mayores, redunda en beneficio de los mismos, ya que reciben la tan ansiada ayuda mas del noventa por ciento (90%) de los solicitantes.
Esta ardua tarea, nos gratifica, pues podemos darle una pequeña alegría a esos compatriotas que, en la mayoría de los casos, se encuentran en el ocaso de su vida y con carencias de todo tipo.
En el año 2003 hemos visitado a mas de 200 compatriotas en sus hogares, de los cuales más del 80% son naturales de Galicia, comprobando fehacientemente la necesidad de tan ansiada ayuda que generosamente reciben de las Instituciones Españolas.